A través de un oficio enviado por la Dirección Nacional de INDAP a la fundación Prodemu, se confirmó que el Ejecutivo congelará el ingreso de nuevas participantes al Programa Mujeres Rurales durante 2026.
Además, se informó que el presupuesto del programa se reducirá en forma regresiva hasta su potencial término en 2029.
La economista y docente de Faro UDD, Viviana Véjar dice que "esta noticia no debe evaluarse simplemente por significar una menor intervención del Estado, que es lo que este gobierno busca, sino por sus efectos sobre la autonomía económica de las mujeres que participan en este programa.
"Ahora, una eliminación abrupta podría afectar inversiones y proyectos ya iniciados, por lo que sería preferible, y creo que va a ser así, una transición que respete los procesos que están en curso", agregó la académica.
Hay que buscar alternativas
Alejandro Urzúa, analista de la Facultad de Economía y Negocios UNAB y OpenBBK, comentó que ahora "el desafío, por ende, será que esas herramientas puedan ser reemplazadas por otros mecanismos para que el impacto sobre la actividad productiva sea lo menor posible".
Además, Urzúa explicó que "los recursos se resignan hacia programas con mayor impacto en generación de empleo, el efecto podría ser acotado. La clave es que el proceso del ajuste fiscal vaya acompañado de una mejor focalización de los recursos para no debilitar la participación laboral".
Desde su origen, hace 34 años, el programa buscaba entregar soberanía alimentaria e independencia económica a las mujeres, destinándose 3300 millones de pesos anuales a través del INDAP Y PRODEMU, monto que irá disminuyendo de forma regresiva hasta el fin del programa en 2029.